viernes, 22 de julio de 2011

2. La llegada inesperada SEGUNDA PARTE

-Si no es nada, entonces, porque lo escondes?- Halé su mano con fuerza, y para el progreso que llevaba, hubiera dado igual estar tirando de un elefante.

-Déjalo, Ness. Estoy bien.- Me apartó suavemente de su brazo.

En ese momento entró una ráfaga de viento que le dio plena en el rostro y lo hizo quejarse de dolor.

El olor de su sangre me golpeó súbitamente, haciendo que mi garganta ardiera en llamas. Su mano se separó levemente de su frente, dejando ver una herida abierta y sangrante.

Apreté los puños y contuve la respiración mientras Jacob se cubría la cortada con su cabello que ahora llegaba hasta el hombro. Tomé una gran bocanada de aire por la boca y le dije alarmada:

-Oh, por Dios, Jacob! PERO QUE TE PASO!?!? Ven, déjame curarte.

El se apartó y por mucho que intenté atrapar su brazo, siempre hallaba la forma de zafarlo. Se alejó tanto como pudo de mí.

-Lo siento, Renesmee. No debí haber subido. Solo tomaré un pañuelo y me iré.

Era la primera vez en mucho tiempo que me llamaba por mi nombre de pila. Estaba en shock. Me tambalee y, para evitar caerme, me agarre con fuerza del escritorio. Jacob acercó su mano a la mesita al lado de mi cama, tomo un pañuelo y se dirigió a la ventana. Lo atrape antes de que saliera. Tomé otra buena bocanada de aire y use todo mi autocontrol para evitar hacerle daño.

-Jake, espera. Estoy bien. No hay necesidad de que te vayas! Por favor, quédate.

-Nessie, se cuánto dolor te provoca esto. Es mejor que me largue.

Podía sentir aquel monstruo que había temido que algún día emergiera de mí. Pero el olor disminuía cada vez que decidía respirar por la nariz. Jacob dudó antes de alejarse de la ventana y llevarme a la cama. Me sentó y él se mantuvo parado. Tal vez por si se me ocurría lanzarme encima de él o algo así.

Mi amigo suspiró. Seguía presionando el pañuelo contra su cabeza.

-Vale, me quedaré. Pero no debería, y lo sabes, no?

-Sí, solo…- Seguí respirando por la boca -solo déjame ver la. . . herida.

-Ness, eso lo empeoraría.

Esta vez dejé correr la rabia. Hasta lo que había visto, parecía una herida profunda, y podía ser grave. Hablé apretando la mandíbula y arrastrando las palabras.

-Déjame-verla- AHORA!

Sonó muy amenazador. Nunca me había escuchado así. Hasta yo me sorprendí.

Jacob estaba estupefacto. Tenía los ojos como platos y su mandíbula parecía floja. Hasta parecía asustado. Entonces recobró la compostura y parpadeó. Dudó y entonces se quitó el pañuelo.

Con una mano temblorosa retiré el poco cabello que cubría al herida. Miré confusa de nuevo. Qué raro. Estaba segura de que había visto una cortada ahí hace solo 2 minutos. Ahora solo había una línea delgada y rosada, con una pequeña costra de sangre.

Me aparté del rostro de Jacob y lo miré a los ojos, confundida y sin saber que decir. Él no me miraba, estaba cabizbajo, en señal de disculpa.

-Pero. . .yo te. . . yo la vi, vi la herida, estoy segura!- negaba con la cabeza, incrédula.

-Me curo rápido. Creo que olvidé comentártelo.- Rió sombríamente.

Oh, genial. Hace casi un mes atrás me había enterado de que mi mejor amigo era un hombre lobo, y ahora me salía con que se cura por si solo, a una velocidad increíble?! Pero qué clase de mundo era este, en donde existían vampiros “vegetarianos” y licántropos “auto-regeneradores”?

-OK, eh. . . se puede saber cómo diablos te hiciste eso?

-Emmm. . .- Se acaricio la nuca, avergonzado -pues. . . verás, creo que calcule mal el lanzamiento de una de las piedras, he he.

-Pero si no eran más grandes que mi uña!

-No todas.

Entonces, Jacob corrió hacia la ventana y saltó.

-Jake!- Grité, pero era demasiado tarde. El había desaparecido.

-Tranquila, estoy aquí abajo!

Me asome a la ventana para ver que Jacob miraba al suelo, como si buscara algo.

-Aquí esta!

Recogió una piedra y saltó de nuevo para estar en cuestión de segundos en mi habitación.

-Ves?- Señaló uno de los bordes de la roca, del tamaño de la palma de mi mano. Esta tenía un poco de sangre por un lado.

El ardor de mi garganta había disminuido lo suficiente como para no volver a perder la compostura por una simple gota de sangre.

-Con eso hasta podrías haber roto el vidrio.- Solté una risita.

-No le apunté al vidrio, de todas maneras.

-Eh?

-Le apunte al muro, para tratar de llamar tu atención con el ruido del golpe. . .

Jacob tomo mi mano y me condujo a la ventana de nuevo. Señaló un punto en el lateral derecho. Saqué mi cabeza y vi la marca del golpe en la pared.

-. . .pero no me di cuenta de que la roca había rebotado.- Continuó -Estaba ocupado llamándote.

Jacob mantuvo alzados nuestras manos, todavía juntas mientras hablaba. Como siempre, tocar su piel era como tocar un pedazo de metal cuando lo dejas al sol por largo tiempo. La diferencia era que este contacto no quemaba.

Jacob no acostumbraba a tomarme de la mano, mas por papá, supongo, aunque él sabe que entre Jake y yo solo hay una amistad. Aun así, no me molestó que lo hiciera, y parecía que a él tampoco.

Sus ojos sostuvieron mi mirada por un largo tiempo. Esta vez me miraba distinto. Me refiero a que sus ojos. . . me miraba como quien ve algo supremamente hermoso por primera vez en su vida. Sus ojos adquirieron un bonito brillo por el efecto que la luz del atardecer ejercía sobre ellos. Con su otra mano tomó mi cintura y me hizo retroceder lentamente hasta que sentí el escritorio a mis espaldas. Dio un paso más hacia mí, asi que tuve que estirar el cuello para poder mirarlo a la cara, porque, a decir verdad, creo que si quisiera mirarlo de frente, necesitaría una escalera.

Puse mi mano libre al lado del reproductor, buscando un poco de equilibrio. Estaba completamente acorralada, pero lo cierto es que no me importaba mucho; solo buscaba la forma de mantenerme en pie. . .


ESPEREN EL PRÓXIMO VIERNES LA TERCERA Y ULTIMA PARTE DE ESTE CAPITULO, Y NO DEJEN DE VENIR, PORQUE LO QUE SE VIENE ES LO BUEEENOOO XD

No hay comentarios:

Publicar un comentario