domingo, 26 de junio de 2011

1. Sola por primera vez SEGUNDA PARTE


-Estaré bien, mamá. No tienes de que preocuparte.- Le dirigí una sonrisa de aliento.

Por fin!, pensé en mis adentros. La verdad es que iba a estar más que bien. Mis padres no me dejaban sola ni siquiera cuando sabían que estaba con otra persona. Les dolía alejarse de mi –Lo notaba en sus rostros justo antes de marcharse a cazar- , y en esas ocasiones no estaba sola. Ya fueran mis tías Alice y Rose, o mis tíos Jazz y Emmett -aunque mis padres no me confiaban ya muchas veces a ellos debido a situaciones anteriores, como cuando, mientras el resto estaba de viaje, convertimos la casa de mis abuelos en un campo de paintball.- , mis abuelos y hasta Jacob o Seth.

-Lo sé cariño, pero. . . es que eres tan pequeña! . . .

-Mamá!, tengo 15 años!. . . o lo aparento, pero aún así. . . – Suspiré profundamente. –Yo sé defenderme.

-Pero para mí sigues siendo una pequeña de 6.-

-...y medio, no lo olvides.

Mi madre me miró tristemente, pero no podían esperar más…

-Muy bien, es hora. Por ninguna circunstancia abras la puerta; si tienes hambre tu abuela trajo pastel de mora, tu favorito; por tu propia seguridad no salgas de casa; si te sientes sola, puedes hacer lo que tú quieras menos…

-…Invitar a alguien?- la interrumpí. –mamá, yo se lo tengo o no tengo que hacer. Me lo repites cada vez que te vas.-

Mamá se acercó, me acarició la mejilla con su fría mano, y luego me besó la frente.

-Cuídate, hija- me dijo tiernamente antes de dirigirse hacia la puerta.

De pronto papá estaba allí, a mis espaldas.

Hacía calor ese día, así que me había vestido con una camisa a tirantes. El contacto de la mano de mi padre con mi piel me hizo estremecer y saltar al mismo tiempo.

-Papá, deja de hacer eso!- le dije riendo al mismo tiempo. Me aleje de el tanto como me fue posible, pero me tomó en sus brazos y me besó la mejilla.

-Se una chica buena y pórtate bien, si Nessie?

-Sí, papá. Te lo prometo.- Enfatice la última frase y le dirigí una mirada angelical.

Papá me dejó en el suelo y salió junto con mamá del vestíbulo. Mis padres preferían tenerme en casa de mis abuelos, ya que allí tenía mucho más espacio y les era más fácil vigilarme [¬¬].

Corrí a la parte frontal de la casa, que se compone de un gran ventanal, e hice un gesto de despedida con la mano. Me devolvieron el gesto y, acto seguido, desaparecieron entre los árboles.

martes, 21 de junio de 2011

1. Sola por primera vez PRIMERA PARTE

POV Renesmee

- Cariño, ven un momento.

Puse los ojos en blanco y suspiré. Genial. Ya era la segunda vez que mamá me llamaba para pedir la explicación de algo. Vale, la primera tenía justificación: mi madre me había reprendido al descubrir el fino rastro de huellas caninas en la alfombra –tal vez no había sido buena idea hacer entrar a Jacob en su forma lobuna– , pero ahora, que? Ya tenía suficiente con las constantes represalias del resto de mi familia –la mayoría por mi mal olor, cortesía de Jacob– , o las discusiones con papá de porque me gustaba ir a un lugar donde no era bien recibida, ya que acostumbraba a visitar la cabaña de Jacob, en donde vivía junto a Seth y su hermana, Leah. Seth era un gran chico, y junto a Jake éramos inseparables. El verdadero problema comenzaba en cuanto Leah volvía de cazar. Además de que no le gustaba la vida salvaje, tampoco aceptaba comida de nuestra familia.

Ella “trataba” de ser cordial conmigo cuando estaba Jake, pero en cuanto el dejaba de mirarme, ella aprovechaba para lanzarme una que otra mirada envenenada o susurrar cosas al pasa a mi lado como “Que afortunada eres al tener como protector a Jacob” o “si te atraviesas de nuevo, te haré olvidar tu vida hasta el día de hoy”.

Yo estaba segura de que Jacob no le permitiría acercarse a mí y que se ganaría un buen sermón en cuanto entraran en fase –lo cual tampoco me alegraba–. Pero aún así, esa chica se veía muy. . . intimidante.

Mamá interrumpió el hilo de mis pensamientos.

-Renesmeé, ven aquí!– Sonaba apurada.

-Estoy en eso!– Refunfuñé. Me levante de mala gana de la cama, donde había estado leyendo y me dirigí a la planta baja de donde venía la voz de mi madre.

-Tienes prisa mamá?– le pregunté al tiempo que bajaba las escaleras y llegaba al vestíbulo.

-Sí, un poco. – Me dirigió una mirada elocuente, como si fuera algo obvio. En efecto, cuando vi a mamá estaba cruzada de brazos y golpeando la alfombra con el pie rítmicamente.

-Vale. Entonces, que necesitas?

-Necesito que hagas algo por mí.

La miré confusa. Mamá dudó antes de responder:

-Cariño, serias capaz de quedarte sola en casa por un tiempo?

-Sola?, por… por cuánto tiempo?– Traté de sonar serena. No lo conseguí del todo; al parecer, se notaba demasiado mi felicidad.

-Solo por un par de horas– Esbozo una sonrisa. Había notado mi expresión. . .

-Eh… si, si, no hay problema. Como sea. Estaré ocupada haciendo cosas pendientes. Puedo preguntar a donde van?

-Saldremos a caminar, y si es posible, cazaremos. Tu padre se está aburriendo de estar aquí.- Mamá se sentía culpable al no poder darme privacidad, así que usaba su escudo mental sobre mi, cosa que a papá le fastidiaba bastante. Yo se lo agradecía en el alma, ya que, como toda chica, pensaba en cosas que prefería guardármelas para mi sola: Chicos, salidas a escondidas, caza, chicos, aburrimiento de muerte, chicos, música, eh… ya mencioné a los chicos?- , y además han pasado semanas desde la última vez que fuimos al bosque.


Tal vez no lo había notado, o simplemente estaba tan familiarizada con este hecho, que no me di cuenta que sus ojos se habían tornado de un color negro profundo. También se le veía más pálida de lo normal –teniendo en cuenta el habitual tono mármol de su piel- , y sus ojeras estaban más oscuras de lo que estaban hace una o dos semanas.

-Ya me preguntaba yo cuando se cansaría de mi- le dije con fingida tristeza.

Escuché a papá bufar y reír silenciosamente desde la planta superior. Que fácil era olvidar que, así hables en susurros, toda tu familia puede escucharte si están a 2 kilómetros a la redonda!

-Sabes que no es eso, hija.- Mamá hablaba apretando los labios, como si estuviera conteniendo una sonrisa, pero luego su expresión se volvió seria. –Así que te agradecería que nos ayudaras en esto. Desafortunadamente, tus tíos y abuelos también deben salir y Jacob tiene mucho trabajo por hacer. Está en exámenes finales y no quiero distraerlo.

Parecía que debía irse, pero sus ojos me decían que no quería hacerlo. . .

(NOTA DE AUTORA: SIENTO MUCHO NO HABER SUBIDO LA NOVELA ANTES, SE ME HAN PRESENTADO VARIOS PROBLEMAS Y NO PODÍA NI SENTARME FRENTE AL CACHARRO -MI MADRE SIEMPRE ENCUENTRA UN OFICIO PARA MI :P- PERO AQUÍ ESTÁ. DISFRÚTENLO! AH, Y ESPEREN MUY PRONTO LA SEGUNDA PARTE).